Archivos diarios: 8 febrero, 2016

A fondo: cómo se hace una empresa

Abrimos una nueva sección en ComunicAcción, para dar cabida a trabajos que se asimilan a la investigación en profundidad de los reportajes.

Mª Victoria Gallardo, Sebastián Londoño y Estrella Fernández, alumnos de II de Patronaje y Moda, han realizado un trabajo creativo y riguroso del que su profesora, Rosario López, ha querido que disfrutemos fuera del aula.  Se trata de un interesante y exhaustivo trabajo de documentación sobre la historia, evolución y apuesta de futuro de una empresa española de todos conocida, con un diseño más que atractivo y de cuya presentación en clase, sin duda, hubiéramos querido participar.

Una muestra más del talento y de las ganas de trabajar de nuestros alumnos y del entusiasmo y la profesionalidad del profesorado.

Cortefiel

Esperamos que esta formación permita, más pronto que tarde, el despegue de brillantes trayectorias profesionales.

Microrrelatando: 8 de marzo

Ha sido muy difícil descartar la idea de convocar el concurso mensual en torno a ese niño tan travieso que no ve mucho y va disparando flechas a diestro y siniestro. Suponemos que quizás la participación hubiera sido más nutrida, pero tenemos a la vuelta de la esquina el Día internacional de las mujeres y asistimos sorprendidas a la sorprendente cantidad de imágenes en rosa, llenas de flores, corazones y buenos deseos que encontramos cuando buscamos imágenes para ilustrar esta entrada.

Porque la cosa no va de felicitarnos y de decirnos lo guapas y lo listas que somos, sino de no tener que recordar ni el 8 de marzo ni ningún otro día que todavía hay mucho que hacer y que ni necesitamos héroes ni queremos seguir siendo heroínas invisibles.

8marzo1Y no olvidemos, enlazando con una entrada anterior, que la igualdad efectiva entre hombresy mujeres es uno de los objetivos y conditio sine quae non para avanzar en los DDHH.

Tienes hasta el 4 de marzo para depositar tus relatos en la caja y enviarlos como comentario a esta misma entrada. La frase para inspirarte: “He tenido un sueño”/ “I have a dream”.

¡Participa!

¿Por qué no sobrevivió el homo sapiens?

José María Agüera Lorente

Se apagaron los ecos en el ágora de los medios de comunicación. Ya no se habla de la cumbre del clima de París celebrada tan sólo hace poco más de un mes.
«Una meta global ambiciosa pero sin objetivos de emisiones vinculantes», se lee en uno de los titulares que recupero de aquellas fechas (13 de diciembre de 2015). Uno repasa las diversas condiciones que se acuerdan para los distintos países en función de su pertenencia a la categoría de «desarrollados». «emergentes» y «los más pobres», y le da una bofetada una vez más la evidencia de la poca conciencia de humanidad que parece mostrar la humanidad. Su división, la preocupación por la salvaguarda de los intereses nacionales -y entre éstos muy especialmente los económicos- indican una frívola idea de humanidad carente de sabiduría. Sigue leyendo

Pero el tiempo, el implacable…

Comentario de Memorias de Adriano

Es sabido que son muchas las novelas que enganchan por su comienzo. Incluso hay  estudios más o menos sesudos que afirman que al lector se le gana o se le pierde con el primer párrafo. Todos (¿todos?) recordamos el comienzo del Quijote, de Ana Karenina, de Cien años de soledad, de Platero y yo, de Lolita…(algunos incluso hemos visto fallidos concursos escolares que  buscaban premiar a quienes más “comienzos célebres” identificaran)

Sin embargo no son tantas las novelas en las que lo más llamativo sean especialmente sus finales. Novelas que releemos con ansia, deseosos de que pronto corran las páginas esperando volver a encontrarnos con esas palabras que recordamos de una lectura anterior, palabras que dejaron en nosotros tanta huella.

Otras veces, sin embargo, leemos con la autoimpuesta obligación, ¡que me perdone Daniel Pennac, defensor declarado de que lo que no gusta leer debe dejar de leerse!, de pasar con desgana página tras página para llegar al final y poder cambiar de lectura después de decir, “Salomón, (pongamos aquí el nombre del autor del libro), ¡te he vencido!”, como relata la leyenda que gritó Justiniano. Sigue leyendo