Archivos Mensuales: octubre 2016

De dulces, difuntos, tenorios y calabazas

No está en nuestro ánimo pecar de casticismo, pero hemos de empezar este artículo confesando que estamos un poco cansados de Halloween. Y no es que no nos parezca divertido disfrazarnos; sobre todo de bruja con medias de red y faldita de vuelo o de vampiresa con un largo y ceñido vestido y los labios color rojo sangre. Ni que les hagamos ascos a las chucherías, aunque tomadas con moderación y lavándose los dientes tan pronto como se pueda, claro. O que no nos encante pasar miedo con una buena película de terror o reírnos a mandíbula batiente con una de esas tan malas que proliferan estos días en la tele…

Lo que ocurre es que es tan arrolladora la evidencia de la colonización cultural estadounidense que llegamos a ser más capaces de identificar un barrio neoyorquino que una céntrica calle de nuestra ciudad o de chapurrear un tema de hiphop mientras permanecemos en la más absoluta ignorancia de un solo verso flamenco, ese arte que hace poco menos de un año era declarado “Patrimonio inmaterial de la Humanidad”. Así que vamos a dejarnos de trucos y tratos y de calabazas y vamos a hacer un esfuerzo para recordar algunas de nuestras tradiciones. La celebración del Día de todos los santos y todos los fieles difuntos tiene como tantas otras fiestas, un origen religioso. Los católicos recuerdan ese día a todos los fallecidos en el seno de su iglesia. De ahí una de las tradiciones más arraigadas con la que vuestros mayores seguro que siguen cumpliendo: la visita al cementerio. Las floristerías realizan sus mayores ventas en las semanas previas al día 1 de noviembre, ya que muchas familias aprovechan esos días para dejar reluciente y decorado el lugar de reposo de quienes ya se han marchado. Si bien las costumbres funerarias están experimentando considerables cambios, lo cierto es que los cementerios respiran estos días vida y armonía. Lejos del miedo que suele asimilarse a estos lugares, la belleza monumental y paisajística de algunos camposantos, entre los que se encuentra el de Granada según un reciente itinerario cultural que lo incluye entre los más bellos de Europa, es innegable.

Y como no solo de estatuaria funeraria o de crisantemos vive el hombre (ni la mujer) vamos a recordar algunas de las apetitosas tradiciones culinarias vinculadas al Día de los Santos. Una de las costumbres que algunos ayuntamientos o asociaciones de vecinos se han esforzado por recuperar en los últimos tiempos es la “castañada”. Al amor de la lumbre, mientras las castañas recién recolectadas saltan y perfuman de otoño el ambiente, se cuentan historias de fantasmas y aparecidos, mientras el anís va calentando cuerpos y corazones. Parece ser que el origen de esta tradición es medieval y procede de la necesidad de recuperar fuerzas de quienes se encargaban de tocar las campanas en la víspera de Todos los Santos. Entre los muchos dulces que podemos saborear estos días, está el más humilde de todos, las gachas. Elaboradas a base de harina, leche, azúcar y canela y servidas con pan frito, sirven en algunos pueblos para que los niños tapen con ellas las cerraduras, evitando así que las almas en pena se cuelen en las casas. También los buñuelos de viento y los huesos de santo harán las delicias de todo el que se anime a degustarlas.

Y no podíamos dejar de lado una tradición literaria única que a duras penas se sigue manteniendo: la representación de Don Juan Tenorio. La obra de Zorrilla, una de las interpretaciones el mito de Don Juan que inauguró Tirso de Molina y que hasta el día de hoy se ha revelado inagotable, era un clásico de los escenarios españoles. Y año tras año se retransmitía por televisión el día 1 de noviembre. Generaciones enteras podíamos recitar casi íntegra la escena del sofá y sus muchas “variaciones” más chuscas que humorísticas la mayor parte de las veces. La obra se representaba en esta fecha porque los actos I y III de su segunda parte transcurren en un cementerio. Los vínculos de los rituales funerarios y el teatro pueden remontarse, no obstante, a lo que podríamos llamar drama funerario en la Antigua Roma: a las alabanzas fúnebres se añadía el coro de plañideras a sueldo, tanto más numeroso cuanto mayor era la categoría del difunto, que acompañaban el cortejo fúnebre dando alaridos de dolor, reclamando la vuelta del difunto, arañándose el rostro, mesándose los cabellos, rasgándose las vestiduras y contorsionándose. Era la gran pompa fúnebre, el espectáculo estremecedor que ofrecían los grandes hombres con ocasión de su muerte. No conformes con el ritual estrictamente funerario, las grandes familias romanas podían ofrecer al pueblo, dentro de las honras fúnebres de sus difuntos, la representación de una obra teatral, por lo general de carácter moral.

Es ancestral, por tanto, la vinculación de las representaciones más o menos dramáticas con los grandes temas religiosos. Y parece que en el tema de los difuntos, que nunca dejó de ser religioso por mucho que los ritos tuvieran formato profano, la representación de los muertos más o menos dramatizada, se mantuvo en muchos pueblos a lo largo de los siglos. Las procesiones de difuntos con el pretexto de enterrar este día a los muertos insepultos (por lo general, ajusticiados expuestos a la entrada de las poblaciones para aviso y  escarmiento de residentes y forasteros), con toda la parafernalia que las acompañaba, incluidos ciertos bailes austerísimos de calaveras, tenían una honda raíz dramática.  Mezclar por tanto Día de Difuntos y representación teatral no era nada nuevo. Por eso caló tan hondo el Don Juan Tenorio. No era la primera obra de este género ni tampoco la única representación teatral para recordar los difuntos. En ella podemos encontrar el origen de los disfraces de Halloween.

Y ahora, puede que estemos en mejores condiciones de elegir cómo va a ser nuestra Noche de Difuntos. Cualquier emoción que experimentéis no hará sino recordaros que le debemos culto a la vida. Y si de paso evitamos espectáculos como el que cierra este artículo, miel sobre hojuelas…

Historias para la Noche de Difuntos

“El viento gemía en los vidrios de la ventana. Primero unas y luego las otras más cercanas, todas las puertas que daban paso a su habitación iban sonando por su orden, éstas con un ruido sordo y grave, aquéllas con un lamento largo y crispador. Después, silencio,. Un silencio lleno de rumores extraños, el silencio de la media noche, con un murmullo monótono de agua distante; lejanos ladridos de perros, voces confusas, palabras ininteligibles; ecos de pasos que van y vienen, crujir de ropas que se arrastran, suspiros que se ahogan, respiraciones fatigosas que casi se sienten, estremecimientos involuntarios que anuncian la presencia de algo que no se ve y cuya aproximación se nota no obstante en la oscuridad….” ¿Te atreves a seguir leyendo? ¿Verdad que el miedo ejerce sobre ti la terrible atracción del abismo? ¿No es verdad que a casi todos nos gustan las historias de miedo?

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“I have learnt to be a better student and a better person”

Raquel García Rueda

“Last week, four girls, including me, went to Norway for an Erasmus project about Humans Rights. Travel in an exchange was one of my dreams and, for me, it wasn’t just a travel to other country… Somehow, it changed my way to see all we have and it made me appreciate every second of my life because any minute can be the last one.

15In my opinion, I noticed that Spain is like a “third-world” country on manners way. We have trash on our streets, people shouting or insulting to others, people that stole everything they like, corruption, bullying, racism, sexism, violence… I don’t mean that all these bad things they don’t have them; of course they aren’t perfect, no one is, but they have all that in less quantity than our country. If we want, we can change and make our habitat.

Besides, I have learnt to be a better student and a better person. Kids can be very cruel and insensitive with others of them, laughing and bullying different childs by their hobbies or way of being. It doesn’t matter how a person is or how they look like, I’ll never prejudge anyone and, don’t deny it; we all did it once in our lives.

11I recommend all students that they travel all they could and, if it’s possible, in an exchange. Knowing other country is nice but knowing how they live is another level. It’s a great chance as a student and as a person. Don’t give up and pursue your dreams even if it means work hard and study until death!”

“En mí se ha quedado una parte de Noruega”

Andrea Robles Nogueras

“Cuando el año pasado nuestro profesor nos habló del proyecto, no me lo pensé dos veces para apuntarme en el. Sabía que en cualquier país que cayera aprendería y me divertiría muchísimo y por supuesto este proyecto ha conseguido esto y mucho más. Al principio temía por el tema de las pruebas para asignar el país a cada persona. Cogí de primera opción Italia, es un país que me encanta, buen clima, buena gente y,¿ por qué no? Buena comida. Pero para mi sorpresa Italia fue asignada a las alumnas de primero de bachiller (ahora segundo), y al estar yo en el tercer puesto en las listas, se me asignó el segundo país de mi ficha de información; Noruega. Si, Noruega es un país increíble (unos de mis favoritos y ahora con mas razón) pero no pensaba que quedaría en un puesto alto en las listas y mucha gente lo iba a coger, pero afortunada de mi, ocurrió eso.

12Al principio estaba aterrada, no era lo mismo ir a Italia, un país en cierto modo parecido al nuestro y cuyo nivel de inglés no era extremadamente alto en la mayoría de casos, que a Noruega, un país totalmente distinto al nuestro, con otras costumbres, otra cultura, otro tipo de gente y un país donde un niño de 7 años puede hablar perfectamente inglés. Lo dicho: ¡estaba aterrada!

Mi primera compañera , Mira, no era lo que me esperaba en un primer lugar. Al tratarse de noruegos me esperaba una persona rubia de ojos azules pero ella era todo lo contrario. Mira provenía de una familia musulmana que se mudó a Noruega cuando ella tenia tres años, por tanto sus costumbres y carácter no eran del todo noruegas. Me lo pasé como una enana los cinco días con ella tanto en las actividades del proyecto como en casa y pude soltarme algo con mi inglés ya que soy extremadamente tímida y eso me perjudicó y me perjudicará.

Un mes antes de nuestro viaje nos enteramos de que cambiarían nuestras compañeras porque pasaban a otro centro escolar: ¡tenia menos de un mes para conocer a una compañera nueva que no había estado en mi casa! En definitiva, no sabía donde meterme. Después de hablar con ella durante un mes, estaba más relajada. El día de marchar llegó, las tres de la mañana es una hora horrible para un viaje de cuatro horas de avión, más una hora larga de autobús y sin haber dormido en toda la noche.

17Creo que estos cinco días allí han sido una de las mejores experiencias en mi vida. He aprendido y me he soltado mucho con mi inglés, en la ultima charla con Amnistía Internacional nos lo pasamos de escándalo pensando y actuando en una campaña creada por nosotros contra la pena de muerte. Las salidas por la tarde con nuestras compañeras han sido una fiesta tras otra (sobre todo el día de la fiesta). Me hubiera gustado socializar más con los otros países, pero mi timidez me supera y si lo pienso estoy cabreada conmigo misma por socializar el último día. Pero bueno intentaremos no perder el contacto. Llevo casi cuatro días aquí en Granada otra vez y sinceramente me gustaría volverme allí. Emilia fue una compañera de diez y su familia también. Espero que sigamos hablando y que ella venga aquí alguna vez: le estoy eternamente agradecida y a su familia también por esta semana tan fantástica. Para todas las personas que por un casual tienen una oportunidad de intercambio, aunque sea pagado, apuntaos, aprovechad, la experiencia. Es algo asombroso y de lo que no os vais a arrepentir. Incluso si el destino no es el que habías imaginado, no te desapuntes; vive el momento, disfruta ,descubre… Aunque mi nacionalidad sea española en mí queda una parte de Noruega que espero que se quede ahí por mucho tiempo.”

“Una experiencia inolvidable”

Marta Rodríguez Camacho 1º Bach. B

“Me encanta viajar. Por eso, cuando nos hablaron acerca del programa, no dudé en apuntarme. Estaba segura de que iba a ser una experiencia inolvidable y no me equivoqué. Además, tuve la suerte de poder hacer el intercambio con el país que puse como primera opción, Noruega.

10En el primer viaje que se realizó, nosotros fuimos los anfitriones. Al principio temía que el proyecto pudiera no salir bien; que no congeniase demasiado con la chica que vendría y que tuviésemos que hacer muchos trabajos que me quitasen tiempo de los estudios y del resto de las actividades que hago o de mi tiempo libre. Sin embargo, todo salió inmejorablemente. Sunniva y yo nos entendíamos estupendamente, y no solo porque el idioma no nos supuso ningún problema, sino porque compartíamos aficiones, gustos musicales, etc. Ella también se adaptó bien y creo que disfrutó mucho. Le encantó Granada y, no poco importante, la comida española. Por eso, cuando supe que en el viaje a Noruega yo no iría a su casa porque ella ya estaría en otro colegio, no me gustó nada. Sería como volver a empezar con la parte que más incertidumbre me creaba. Además, tardamos bastante en contactar con nuestras nuevas parejas. Lo positivo fue que también Erika y yo teníamos puntos en común y congeniamos muy bien. En Noruega también visité a Sunniva, cené en su casa y conocí a su familia. Del contacto con mis compañeras noruegas solo puedo sacar aspectos positivos. Hablo con ellas con frecuencia y espero volver a verlas aquí o, por qué no, en Noruega.

En cuanto al tema del Proyecto, “Human rights are us” me pareció interesante pero me habría apuntado aunque el tema hubiese sido cualquier otro. Sin embargo creo que ahora soy mucho más consciente de cuestiones como la desigualdad social, que adopta muchas formas y que nos rodea sin que nos demos cuenta. Todos los días vemos en las noticias muestras de desigualdad social aunque no la llamemos así.

5Además del paisaje noruego, pude apreciar que apenas había diferencias entre nosotros, los españoles, y los noruegos a nivel personal, aunque sí en el estilo de vida. Me impresionó mucho la exposición que un chico de mi edad hizo sobre “Operasjon Dagsverk”. No solo cómo expuso su charla, sino el hecho de que participara en una organización como esa me hizo pensar en algunas de las diferencias. También el ver que allí se dejaban las bicicletas sin siquiera un candado, cuando aquí eso sería quedarse sin bicicleta en menos de media hora. Me gustaría que eso fuese posible aquí pero no creo que lo sea nunca.

¿Qué no me gustó? No sabría decir. La comida, definitivamente, me gusta más a nuestro estilo. El frío fue llevadero; como nuestro “crudo” invierno. Es el precio que hay que pagar para tener aquellos bosques maravillosos. Por eso no me importaría volver a repetir esta experiencia.14

 

Lo que a mis alumnos y alumnas les ha gustado leer…

Vaya por delante que cada lector/a tiene que ser el que decida lo que va a leer. Elegir es equivocarse, pero también acertar. Y hay un lector -muchos, seguro- para cada libro, lo mismo que hay un momento de tu vida para leerlo -o muchos también-.

Como a muchos otros profes, al principio no me gustaba la llamada literatura juvenil. Parecía un subproducto, algo “light”, de escasa calidad, pensado para los que no podían o querían leer a los grandes clásicos, la literatura con mayúsculas. Con el tiempo me ha ido ganando como lector -y como profe- y reconozco que he leído algunos títulos sin notar que eran “juveniles”. También he recordado que nuestros viejos libros de Los Cinco, Los Siete Secretos y los Hollister eran literatura juvenil. Los leímos y nos gustaron. Los Cinco siempre estaban comiendo, los Siete Secretos eran tan básicos que se reunían en una caseta en un árbol y los Hollister tenían unos padres perfectos e iban a un lugar llamado “centro comercial”. Os juro que no teníamos entonces ni idea de lo que eso era. Así que os voy a dejar algunas recomendaciones que lo son también de mis alumnos de estos últimos años, bien porque descubrimos los libros juntos, bien porque se los descubrí yo o me los descubrieron ellos.

No recuerdo de quién es la siguiente sentencia -figuraba en el carnet de biblioteca de mi hermana pequeña- y no la encuentro en Mr. Google, pero nos vale ahora: “No leas los libros buenos, la vida es tan breve, lee sólo los mejores”.

  • El círculo de fuego de Marianne Curley. Edit. Salamandra. Estupenda historia ambientada en Australia, pero con viaje en el tiempo incluido. Para los que gusten de la magia, la Edad Media y las aventuras con algo de amor de fondo. Recomendado por una alumna, me gustó y nos gustó a todos. A partir de 2º/3º de la ESO.

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  • Huida al Sur de Juan Madrid. Edit. Edebé. Novela negra ambientada en la costa de Granada y Málaga. El tema de las clases sociales, la inmigración. Relato realista. Desde los 14 a los 80 años.
  • Una habitación en Babel de Eliacer Cansino. Edit. Anaya. Escrito desde la perspectiva de un profe que, tras un cambio radical en su vida, comienza una nueva etapa en la que se enfrentará como tutor a los problemas de algunos de sus alumnos. Nuevamente la inmigración como telón de fondo. Desde los 14 a los 80.
  • La serie de novelas de detectives de Flanagan, que, aunque algo antiguas, han hecho las delicias de muchos chavales (tienen una web de seguidores, mi hijo mayor entre ellos). Desde No pidas sardina fuera de temporada, la primera de la serie hasta las últimas todo un conjunto de peripecias detectivescas juveniles y estudiantiles en las que el personaje va creciendo -a lo Harry Potter- y pasa al instituto. Para casi todas las edades a partir de 2º de la ESO.
  • Un verano en vaqueros, cuatro novelas sobre la amistad entre cuatro chicas americanas contada magistralmente por Anne Brashares, que se basó en la relación con su madre y con su hija. La historia gira alrededor de un pantalón mágico que les queda a todas perfecto, una excusa para hablarnos de sus vidas cambiantes en la adolescencia: soledad, divorcios de los padres, primeras relaciones, problemas con sus padres…relatos realistas con los que sobre todo las chicas se sentirán identificadas. A partir de 4º y bachillerato/ciclos.1

Como no quiero batir el récord de entrada más larga os cuelo una trilogía (aumentada luego con otros dos libros más) de mi gusto personal. Ciencia ficción (nos estábamos poniendo algo melosos) del maestro Isaac Asimov: Fundación, Fundación e Imperio y Segunda Fundación. Un matemático idea una teoría para predecir el futuro de grandes grupos de población. Su teoría pronostica la caída de toda la galaxia. A partir de ahí funda en un remoto planeta -Términus- una colonia de científicos para preservar la civilización. Basada en la Caída del Imperio Romano, asistimos a la lucha de esos científicos, perdidos en un rincón de la galaxia, contra la adversidad. Un Star Wars, pero cultural y científico.

1

Otro día algunos más. Que lo leáis bien.

Antonio Alcaide (profe nuevo de lengua)

 

 

 

Viñetas para no dormir

comic-grupo(Extracto ilustrado de un artículo de Héctor Márquez,

en Mercurio, especial Literatura de terror)

De la cima que supusieron los cómics de inspiración pulp editados en los años cuarenta y cincuenta en los Estados Unidos a las galerías de zombis y criaturas del lado oscuro —licántropos, vampiros y espectros desarrollados en la novela gótica del XIX—, miles de historias y viñetas fueron dibujadas para ser leídas bajo las sábanas con linterna y escalofríos. El miedo a lo oscuro y la reacción que su imaginación nos provoca es una de las primeras pulsiones a las que el ser humano debe enfrentarse. Los cuentos, cuyas raíces se instalan en el folclore popular, nacieron sin pedagogía o censura. Con los siglos, fueron llegando generaciones y culturas que se decidieron a bucear en el pozo de cuando cerramos los ojos y dedicaron su talento a mostrar sus oscuridades. Y, aunque cada época tiene sus miedos contextuales, hay algunos que no se disipan jamás: miedo a la muerte, al lado oscuro, al dolor consciente, miedo a ser verdaderamente otro. La visión del terror del hombre contemporáneo le debe mucho a la época del romanticismo y esa pulsión artística que era capaz de re-humanizar al hombre haciéndole testigo, víctima y ejecutor tanto de sus anhelos más elevados y místicos como de sus pulsiones más profundas.

1(…) El cómic moderno y sus fórmulas de narración secuenciada son relativamente recientes, apenas ciento y poco años. Tanto como el cine, con el que se hermana desde sus orígenes casi simultáneos. En ambos sistemas narrativos fue el humor el primer género que tomó cuerpo, para ir dando paso a la aventura, al melodrama, la fantaciencia o la épica. En sentido estricto, el terror casi nunca fue un género puro. Más bien una serie de rasgos de estilo y atmósfera que, según el Zeitgeist de cada época, se volvían más dominantes. Si quisiéramos citar una época como la del nacimiento y esplendor del género a pocos les cabe duda que fue la de los finales de los años cuarenta. En los Estados Unidos, una serie de publicaciones, con las editoriales EC y Warren Publishing a la cabeza, pusieron al terror en los tebeos como nunca antes se había hecho. He aquí la primera edad de oro del género que mantuvo su pulso hasta la mitad de los años cincuenta, cuando bajo la presión alarmista de autoridades bien pensantes se crea el Comic Code: un mecanismo de censura que echó durante mucho tiempo al crimen, la sangre, el sexo y lo macabro de los cómics norteamericanos.

cryptsksks3Unos comic books periódicos —actualmente reeditados por varios sellos— sobresalen sobre los demás, Tales for the Crypt, The Vault of Horror y The Haunt of Fear. La fórmula era sencilla: un personaje entre burlón y tétrico te contaba una historia sangrienta o espeluznante durante seis u ocho páginas. Acabada la Guerra Mundial, los primeros superhéroes habían colgado sus capas y era cuestión de mirar a otros lugares.

(…) A finales de los años sesenta y primeros setenta, donde todo vuelve a saltar por los aires, las censuras se ven atacadas y el género tiene un revival y una reelaboración de códigos impresionante. “No sólo fue en el cómic —matiza el autor de El Vecino (Astiberri)—. Hubo varios factores culturales: la mitificación nostálgica de los cómics de horror de los primeros cincuenta, el revival de los monstruos del cine, con rescate de títulos de los años treinta, el culto a las películas de la productora Hammer y de la factoría Roger Corman, y la reposición de films como Freaks, de Tod Browning, que fue rechazado con espanto en su estreno en 1932 y canonizado como ‘clásico’ en los años sesenta, la década donde los freaks se hicieron visibles gracias a la nueva subjetividad que trajo la contracultura”.  En España, que dio autores que llegaron a colaborar profusamente en el cómic norteamericano y a hacer las maravillosas portadas de aquellas revistas (Esteban Maroto, José González, Víctor de la Fuente, José María Beà….) se publican revistas como Dossier negro, Rufus, Vampus y ediciones nacionales de otras norteamericanas. En Italia se hacen buenas adaptaciones de Poe y de otro de los literatos que más ha influido en el género, el norteamericano H. P. Lovecraft. La llamada de Cthulhu fue bien adaptada por Alberto Breccia.

1Los años ochenta suponen la revisión del género y la muerte de muchas de aquellas publicaciones. Desde entonces y hasta hoy, escritores como Allan Moore revitalizan uno de los mejores personajes surgidos exclusivamente del cómic añadiéndole dimensión metafísica. Otros, como Frank Miller, incorporan elementos tétricos y oscuros a personajes que se habían pasado al lado camp en los sesenta, como Batman y Daredevil. O su Sin City, otra obra cumbre posmoderna donde el género negro se mezcla con el terror, adaptada por él mismo al cine. Neil Gaiman y su The Sandman es heredero de estos maestros. Mientras tanto, en Japón, donde lo macabro y siniestro tiene sus propias connotaciones, aparecen autores de primerísimo nivel, como Junji Ito o Hideshi Hino. Aunque el mejor, más original e inquietante de la escuela nipona actual es Suehiro Maruo.

1También el cómic independiente norteamericano incorpora autores que le dan otra vuelta al terror: más cotidiano y metafísico. Daniel Clowes o, sobre todo Charles Burns, aportan obras singulares como David Boring, Agujero negro o Sugar Skull. David Lynch y su concepción de lo siniestro planean sobre ellos.

“Si tuviera que hacer un menú para iniciar a alguien en el género elegiría Tales from the Crypt, la recopilación de las historias de terror que hizo Corben para Creepy, publicada en España por Planeta, la saga de La cosa del pantano de Alan Moore y Stephen Bissette, Hellblazer de Jaime Delano o John Ridway, La sonrisa del vampiro, de Maruo, Panorama infernal, Hideshi Hino y The Walking Dead, de Robert Kirkman, Tony Moore y Charlie Adlard, cómic que ha inspirado la famosísima serie televisiva”, receta Pepo Pérez, erudito profesor de Derecho y de Bellas Artes. (…)

Miedo o escalofrío, placer malsano o simple divertimento, el terror en viñetas sigue vivo. Quizás más mezclado con modas y otros géneros. Pero aquí y allá siempre puede haber un recurso, una sombra, una presencia inquietante, algún rostro helado, como sacado de tus peores pesadillas que, al menos por una noche, te haga cubrirte la cabeza con las sábanas.