Archivos Mensuales: septiembre 2018

Formando nuevas palabras

Hoy vamos a traer hasta nuestro blog una actividad cooperativa que hemos realizado en 4º C.

Sin título

Foto de Hester Stanwood: bicycle (licencia de creative commons)

Como estábamos estudiando los neologismos -palabras de nueva formación- y los prefijos y sufijos griegos y latinos, hicimos una pequeña ronda de preguntas y respuestas en la que cada uno/a preguntaba a su compañero/a un prefijo/sufijo, su significado y una palabra que lo incluyese. En esas estábamos cuando un alumno puso como ejemplo una palabra que todavía que sepamos no existe, bueno, ya sí que existe porque alguien la ha pensado: ortofilia, de orto (correcto) y filia (gusto o amor por algo). Nos puede servir para ponerle un nombre muy técnico a esas personas que son muy puntillosas, a las que les gusta todo perfecto, que serían personas ortófilas.

Otros hallazgos:

Gastralgia: dolor de estómago (esta para los médicos que quieren siempre hablar raro)

Termofilia: dícese de las personas muy frioleras a las que les gusta el calor

Micropatía: enfermedad pequeña (las que tienen los hipocondríacos y que siempre exageran).

Genopatía: que produce (geno) alguna dolencia.

Dermógeno/dermogénesis: fabricar piel a partir de células madre. De dermo geno.

También surgió la palabra zooterapia, muy chula, pero estaba ya inventada: curar a personas con animales entrenados para ello.

El lenguaje es poderoso: puede crear o cambiar la realidad

 

Antonio Alcaide y sus alumnas/os de 4º C de Lengua

 

 

 

 

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III Concurso de relato corto “Atenea”

El Excmo. Ayuntamiento de Armilla (Granada) convoca el IIIº Concurso de Relato Corto “Athenea”, con la colaboración de la Diputación Provincial de Granada, FNAC y Librería-Papelería Poniente (Armilla-Granada).

En la categoría de adultos (mayores de 16 años) puedes ganar hasta 700€. Quienes os animéis a participar en las categorías infantil (hasta 12 años) o juvenil (de 12 a 16) podréis haceros con  un Lector de E-book (primer premio), un lote de libros valorado en 70 € (segundo premio) o un bono cultural (3º premio)

Tienes hasta el 15 de marzo de 2019 y puedes descargarte las bases completas aquí.

Lecturas recomendadas para bachillerato

 Os ofrecemos a continuación una lista con recomendaciones de obras del programa de 1º y 2º de bachillerato cuya lectura debería acometerse en algún momento de vuestras vidas. Si os decidís este año, podréis subir vuestra nota en Lengua y literatura; ¡preguntad a vuestro profe para más detalles (cuánto puede suponeros en la nota final  y cómo vais a demostrar que efectivamente habéis leído)!

Para orientaros, incluímos para cada una un enlace a una reseña. Las hay muy diversas: académicas,  personales, inesperadas…¡y hasta con alguna cosilla que corregir! ¡No hay ni un página que se repita! Es tan sorprendente como esperanzador constatar que tanta gente (incluso de vuestra edad) dedica parte de su tiempo a leer y a escribir sobre literatura.

PRIMERO DE BACHILLERATO

Anillos para una dama, Antonio Gala

El Cid, Colección Clásicos Adaptados, Editorial Vicens Vives

Fuenteovejuna, Lope de Vega, Editorial Vicens Vives (edición recomendada)

La vida es sueño, Pedro Calderón de la Barca; Editorial Vicens Vives

El burlador de Sevilla, Tirso de Molina

El sí de la niñas, Leandro Fernández de Moratín

El estudiante de Salamanca, José de Espronceda

Tormento o Marianela o Misericordia, Benito Pérez Galdós

La Regenta, Leopoldo Alas “Clarín”

SEGUNDO DE BACHILLERATO

San Manuel Bueno, mártir, Miguel de Unamuno

 Luces de bohemia, Ramón María del Valle-Inclán

 Azul…, Rubén Darío

Campos de Castilla, Antonio Machado

Platero y yo, Juan Ramón Jiménez

 Romancero gitano o Poeta en Nueva York, Federico García Lorca

 Nada, Carmen Laforet

 La familia de Pascual Duarte o La colmena, Camilo José Cela.

 Cinco horas con Mario, Miguel Delibes.

 Crónica de una muerte anunciada, Gabriel García Marquez

La ciudad y los perros, Mario Vargas Llosa

 Ficciones, Jorge Luis Borges

 Bestiario, Julio Cortázar

 Como agua para chocolate, Laura Esquivel.

Lecturas recomendadas 3º y 4º de ESO

Si te gusta leer y quieres subir nota en Lengua y literatura (al tiempo que vives tantas vidas diferentes como el curso te permita), aquí tienes una lista de lecturas recomendadas. Para cada una de ellas debes escribir una reseña personal que pueda orientar futuras elecciones. Las mejores reseñas de cada obra se publicarán en el blog y obtendrán medio punto extra.

De todas ellas tienes ejemplares en la biblioteca. Hay más de uno: podéis leer en grupo y compartir puntos de vista: así la lectura será el doble, al menos, de placentera y enriquecedora.

Para que te hagas una idea sobre cuáles pueden gustarte más, cada título enlaza con una reseña. Podrás así, además, visitar algunos blogs sobre literatura que esperamos que puedan interesarte. ¿Quién sabe? ¡Puede que el próximo sea el tuyo! En uno de los libros, el enlace es a un bibliotráiler: una nueva manera de abrirles el apetito a los gourmets de la lectura.

No dejes de visitar también los artículos Los pasos encontrados 1, 2, 3, 4: Nones y pares, 5,  6  (Julio Verne o la aventura infinita) , ¡Miedo me das! (Lecturas para el Día de los Difuntos) o cualquiera de las recomendaciones que han aparecido en la categoría ¿Qué me recomiendas?.

Aquí tienes la lista:

  1. El Cid, Colección Clásicos Adaptados, Editorial Vicens Vives 3º
  2. Los mejores relatos españoles del S. XX, Editorial Alfaguara
  3. Los mejores relatos de ciencia-ficción, Editorial Alfaguara
  4. Relatos fantásticos, Editorial Vicens Vives
  5. Cuentos, Edgar Allan Poe
  6. Finis Mundi, Laura Gallego
  7. La leyenda del rey errante, Laura Gallego
  8. El príncipe de la niebla, Carlos Ruiz Zafón
  9. Las aventuras de Ulises, Historia de la Odisea, Colección Clásicos Adaptados, Editorial Vicens Vives
  10. Naves negras ante Troya, Colección Clásicos Adaptados, Editorial Vicens Vives
  11. El niño con el pijama de rayas, John Boyne
  12. El misterio Velázquez, Eliacer Cansino
  13. El camino, Miguel Delibes

Musée des Beaux Arts

 

Acerca del dolor jamás se equivocaron
Los Antiguos Maestros. Y qué bien entendieron
Su función en el mundo. Cómo llega
Mientras alguno cena o abre la ventana
O nada más camina sin objeto.
Cómo, mientras los viejos aguardan reverentes
El milagroso Nacimiento, habrá siempre
Niños sin mayor interés en lo que ocurre,
Patinando
En el estanque helado a la orilla del bosque.

No olvidaron jamás
Que el eterno martirio ha de seguir su curso,
Irremediablemente, en sórdidos rincones,
Donde viven los perros su perra vida
Y la yegua del verdugo se rasca
Las inocentes grupas contra un árbol.

Por ejemplo, en el Ícaro de Brueghel:
Con qué serenidad
Todo parece lejos del desastre.
El labrador oyó seguramente
El rumor de las aguas y el grito inconsolable.
Pero el fracaso no lo conmovió:
Brillaba el sol como brilló en el cuerpo blanco
Al hundirse en las aguas verdes.

Y la elegante y delicada nave
Debió haber visto lo inaudito:
La caída de un niño que volaba.
Pero el barco tenía un destino
Y siguió navegando en calma.

W. H. Auden, 1940. Versión de José Emilio Pacheco

El pozo, el desierto y la belleza

Capítulo XXIV

Estábamos en el octavo día de mi avería en el desierto, y había escuchado la historia del vendedor mientras bebía la última gota de mi provisión de agua:

– ¡Ay! – le dije al principito – Tus recuerdos son muy lindos, pero todavía no he reparado mi avión, ya no tengo nada para beber, y yo también estaría muy contento si pudiera caminar lentamente hacia una fuente!

– Mi amigo, el zorro… – me dijo.

– ¡Ya no es cuestión de zorros, muchachito!

– ¿Por qué ?

– Porque nos vamos a morir de sed…

Sin comprender mi razonamiento, me respondió:

– Es bueno haber tenido un amigo, incluso si uno va a morir. Yo estoy muy contento de haber tenido un amigo zorro…

“No mide el peligro – me dije. – Nunca tiene hambre ni sed. Un poco de sol le basta…

Pero él me miró y respondió a mi pensamiento:

– Yo también tengo sed… busquemos un pozo…

Tuve un gesto de desaliento: es absurdo buscar un pozo, al azar, en la inmensidad del desierto.

Sin embargo, nos pusimos en marcha.

Después de haber caminado durante horas en silencio, cayó la noche y las estrellas comenzaron a iluminarse. Yo las entreveía como en sueños, al tener un poco de fiebre por la sed. Las palabras del principito bailaban en mi memoria:

– Entonces, ¿tú también tienes sed ? – le pregunté.

Pero no respondió a mi pregunta. Simplemente me dijo:

– El agua puede ser buena también para el corazón…

No comprendí su respuesta pero me callé… Ya sabía que no había que interrogarlo.

Estaba cansado y se sentó. Yo me senté a su lado. Y, después de un silencio, agregó:

– Las estrellas son bellas, por una flor que no se ve…

Respondí “desde luego” y miré, sin hablar, las ondulaciones de la arena bajo la luna.

– El desierto es bello… – agregó.

Y era verdad. A mí siempre me gustó el desierto. Uno se sienta sobre una duna de arena. No se ve nada. No se escucha nada. Y sin embargo hay algo que irradia en silencio…

– Lo que hace al desierto tan bello – dijo el principito – es que esconde un pozo en algún lado…

Me sorprendió comprender de golpe esa misteriosa irradiación de la arena. Cuando era niño vivía en una casa antigua, que según la leyenda tenía un tesoro oculto. Desde luego, nunca nadie pudo descubrirlo ni posiblemente lo haya siquiera buscado, pero el tesoro hechizaba toda aquella casa. Mi casa escondía un secreto en el fondo de su corazón…

– Sí – le dije al principito –, ¡se trate de la casa, de las estrellas o del desierto, lo que produce su belleza es invisible!

– Me alegra – dijo – que estés de acuerdo con mi zorro.

Como el principito se dormía, lo tomé en mis brazos y seguí viaje. Estaba conmovido. Me parecía llevar un frágil tesoro. Me parecía incluso que no había nada más frágil sobre la Tierra. Miraba a la luz de la luna esa frente pálida, esos ojos cerrados, esos mechones de pelo que ondeaban al viento, y me decía: lo que veo no es más que una cáscara. Lo más importante es invisible…

Como sus labios entreabiertos esbozaban una sonrisa, me dije también: “Lo que tanto me conmueve de este principito dormido es su fidelidad por una flor, es la imagen de una rosa que resplandece en él como la llama de una lámpara, incluso cuando duerme…” Y lo sentí más frágil todavía. Hay que proteger bien a las lámparas: una ráfaga de viento puede apagarlas…

Y caminando de esa manera, descubrí el pozo al amanecer.

El principito, Antoine de Saint-Exupéry