Archivos diarios: 12 noviembre, 2018

Microrrelatos contra la violencia machista

Iniciamos la publicación de los microrrelatos participantes en el certamen de Microrrelatos contra la violencia machista. Lo haremos de cinco en cinco y estaría muy bien leer vuestras opiniones sobre lo que vuestras compañeras y compañearos han escrito. Esperamos que disfrutéis de la lectura.

1

Déjame bailar

Me recoloqué el vestido, me ajusté el moño y terminé de pintarme los labios. Fui al escenario. Entre las cortinas estaba él, tan fascinante como siempre. Comenzó a sonar “Paradise” de Coldplay. Mis pies empezaron a reflejar la música. El público clamaba cuando los focos me deslumbraban. Entonces entró él, moviendo los brazos sinuosamente. “Chandelier” de Sia se escuchaba de fondo. Mi cuerpo bailaba rápido y exagerado junto a mi pareja. Él me cogió elevándome en el aire pero no me soltó. Intente seguir mi coreografía, aunque sus manos me lo impedían. El público y las luces desaparecieron. Me detuve. Ya no había aplausos ¿por qué? No lo entendía. Él me miró, sonrió y sin dejar de cogerme, hizo que siguiese bailando.

Marta Jiménez Piñero 2º Bach A

2

El pestillo concluye su segunda vuelta y el suspiro comienza.

En ese momento le pasa por la cabeza la vida y sus ojos. Todo lo trivial y ameno. Las cosas simples. Los pequeños placeres que solían darle la felicidad. Un breve paseo, un mal chiste, una sutil carcajada. Todo prostituido por añoranza, tiempo perdido, muerte en vida. Habitando con desconsuelo un fracaso que tan solo es maquillado por los momentos de soledad en que se puede engañar a si misma.

Eso pasa por la cabeza de la víctima de un suspiro melancólico, infeliz y nostálgico.

Rodrigo Sanz Fernández 2º Bach A

4

La real valentía

Se encontraba de regreso a casa, y cuanto menor era el trayecto restante, mayor era su miedo y nervios. Abrió la puerta, y tras ella estaba esperando su temida pareja,la cuál le hacía tal acoso que le daba palizas, como ocurrió ese día. Tras su actuación amenazó a la mujer que peor sería si avisaba a alguien de lo ocurrido. Sin embargo, esta vez no fue como las anteriores. La mujer malherida marcó las tres teclas que pueden cambiar una vida. 

He aquí la real valentía.

Mario Ramos Benavente 1º Bachillerato B

5

No sé. Siempre un espejo, una danza de silencio, un círculo , una rutina, un respirar sin aliento.

No sé en qué lugar estoy porque sólo veo mi reflejo , mi cara llena de tinta , una mueca escalofriante, la duda y la incertidumbre…

No sé. No sé que puente busco si al pestañear desaparece, ¿será mi miedo mi inseguridad y mi silencio? ¿Habré nacido para esto?

Me siento esclava en mis movimientos. Este habría sido mi deseo, una cuerda de amor.

No sé por qué siempre miro al mismo espejo , a mi círculo, a un respirar sin aliento.

Ruth Yi Hita 2º Bach C

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