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Todavía existe el 25N

¡Por fin! Aquí tenéis las rimas y la voz de Paula Puentes, de 1º de bachillerato C, indiscutible ganadora del concurso de rap con “Tu virtud”, tema en el que la calidad literaria se alía con su brillante y emotiva interpetación. ¡Enhorabuena, Paula!

También os ofrecemos los  microrrelatos ganadores y finalistas en las dos categorías convocadas. Después del ajustadísimo recuento de votos (8, 6, 5/ 6, 5, 3), el jurado ha decidido otorgar dos premios de cuatro entradas a las autoras de los dos microrrelatos ganadores y un premio de dos entradas a cada una de las finalistas (sí: son todas chicas, aunque ha habido participación masculina)

MICRORRELATO GANADOR ESO

Cargas emocionales

Soy un mueble, un mueble alto y estrecho. Mi dueño me compró y me prometió que iba a sentirme muy a gusto, pero realmente sólo me quería para decorar.

En mis cajones empezó a guardar cosas totalmente innecesarias, aunque entre ellas había alguna importante que no quería recordar. Empezó a echar peso sobre mis estantes, al principio no me costaba aguantarlo, pero llegó un momento en que se me combaron las láminas. El peso que tenía que soportar era enorme y no me correspondía aguantarlo a mí, pero no podía defenderme, era imposible, formaba parte de un mobiliario.

Alba Atienza Bargues 4º D

MICRORRELATOS FINALISTAS ESO

Soplemos valientes

Mi amiga me dijo que la selva la miraba con deseo, que le había prometido buena vida, que la iba a tratar muy bien, que no se iba a arrepentir, Y se adentró antes de que me diese cuenta.

La frondosidad hacia que penetrara más y más… y menos la veía yo. Él era más rápido y listo, pero nunca dejé de perseguir a mi compañera.

Ella corría o.. ¿Se la llevaban a la fuerza?. Se sentía comoda… antes de caer por el precipicio.

Cuando por fin la encontré, estaba rota, con grandes heridas que le había hecho la selva, pero ella insistía en que fue su culpa.

Solo me dijo que queria tener otra vez su voz, y yo solo le pedí que se cogiera a mis alas para recomponer todo el daño. Y juntas aprendimos a volar hasta convertirnos en un viento valiente, para poder despertar a cientos de vientos formando un huracán que tumbe a todas aquellas selvas.

Mª José Butgardón 4ºESO D

Eran las 3:00 de la madrugada cuando me despertó el timbre de la puerta .

Aturdida , salí de la cama intentando hacer el mínimo ruido posible y me acerque a la mirilla. No veía nada al otro lado de la puerta pero pisé un papel en el suelo . Mi mente se negaba a aceptar que me había encontrado , pero ese olor que desprendía el sobre hizo que mi corazón rompiera el silencio de la noche . Supe enseguida que mi pesadilla volvía a empezar de nuevo con aquel HOLA CARIÑO.

Caí desplomada al suelo…

Andrea Gutiérrez Ciobanu 1º ESO D

Y si habéis llegado hasta aquí, quizás os apetezca leer lo que algunos de los miembros del claustro se han atrevido a escribir. Una vez más, gracias a todo el mundo por la generosa participación. Está claro que hay custiones por las que merece la pena mojarse.

Profes del LBC contra la violencia machista

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Microrrelatos contra la violencia machista (y )

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Una vida puesta en cartas

1 de noviembre

Querido Rayan:

Ya hace un mes desde que conseguiste tu nuevo trabajo. ¿Qué tal vas? Espero que puedas volver por el día alguna vez…

Buena suerte,

Kathy

19 de enero

Querido Rayan:

Que pena que no puedas responderme, aunque seguramente me escribirías su pudieras. ¿Cómo estás? Yo, estoy un poco enferma.

Tu esposa,

Kathy

7 de marzo

Querido Rayan:

Espero que te lo estés pasando genial. Yo estoy en el hospital y se me ha empezado a caer el pelo. Ojalá tengas tiempo para visitarme.

Un fuerte abrazo,

Kathy

5 de mayo

Querido Rayan:

Ya he perdido gran parte de mi cabello y sigo con los tratamientos. Espero que puedas venir a verme.

Hasta pronto,

Kathy

13 de junio

Querido Rayan:

Me ha vuelto a crecer el pelo y salí del hospital. Sé que no recibirás esto, pero ahora podemos estar juntos. Te veo, estás con las cartas que te envié, pero, por favor, no vuelvas a golpearte más, no soporto que digas que fuiste el peor marido del mundo.

Hasta siempre,

Kathy

Beatriz Gámiz Marchese 1ºD – ESO

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Cargas emocionales

Soy un mueble, un mueble alto y estrecho. Mi dueño me compró y me prometió que iba a sentirme muy a gusto, pero realmente sólo me quería para decorar.

En mis cajones empezó a guardar cosas totalmente innecesarias, aunque entre ellas había alguna importante que no quería recordar. Empezó a echar peso sobre mis estantes, al principio no me costaba aguantarlo, pero llegó un momento en que se me combaron las láminas. El peso que tenía que soportar era enorme y no me correspondía aguantarlo a mí, pero no podía defenderme, era imposible, formaba parte de un mobiliario.

Alba Atienza Bargues 4º D

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Para Juan:

Sé que últimamente esto ha sido un desastre. Yo sabía que no me amabas. Pero no hice caso a las personas que me advertían. Antes me querías pero cambiaste. Quien sabe por qué.

Ahora me pegas, me insultas…

Fui una tonta al enamorarme de ti, pero me demostraste tu amor. Ahora ya no.

Siempre me he sentido sola cuando estaba contigo. No me dejabas salir con mis amigas y me tenías encerrada en casa limpiando y cocinando para ti.

Aquí tienes la explicación que me pediste cuando te llevaban los policías.

Esta es la razón de mi denuncia y es una lástima que estés entre rejas leyendo mi carta.

Pero lo peor es que nunca vayas a conocer a tu hijo.

Lucía

El arruga la carta y la tira al suelo con rabia”

Lucía Soledad Doña Ibáñez 1º ESO D

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Marina

Marina estaba nerviosa, eran las dos y cinco y no tenía la comida preparada. Escuchó la puerta y empezó a temblar. Era su marido que, de repente, dio un golpe a la mesa y gritó:

-¿Por qué la mesa no está puesta ni la comida preparada? ¿ Qué has estado haciendo toda la mañana?

Su marido tiró la olla al suelo y salió de casa dando un portazo gritando

-¡Vaya mujer más inútil que no sabe hacer nada, no sirves para nada! ¿Es que no sabes que dentro de un rato tengo que volver a trabajar? ¡Vaya sinvergüenza! ¡Ahí en el suelo está tu comida! ¡Cómete tú esa basura! ¡Es lo que te mereces!

Marina se quedó llorando en la cocina pero de repente lo vio claro, haría su maleta y cuando el volviera por la noche ella ya estaría muy lejos.

Nuria Rivas González 1ºD

Invierno

Era una fría tarde de primavera cuando la conocí, con tan solo mirar sus ojos supe que ella me sacaría de esta cruda realidad. Compartíamos gustos e íbamos a distintos lugares para pasar el día. Sara me hacía ser diferente, ser feliz, me hacía sentir llena. Una noche de verano me llevo a un bar a tomar algo, de vuelta a casa sus dedos se entrelazaron con los míos y en ese mismo momento sentí el deseo de besarla pero un aire caliente me detuvo, noté una mano en mi hombro, conocía ese tacto, era Carlos, era el vacío.

Ainhoa Núñez García

1ºBachillerato D

Microrrelatos contra la violencia machista (VII)

27

La vi salir del portal de enfrente como todos los días, pero hoy lucía diferente. Hoy no escondía los ojos detrás de unas oscuras gafas de sol, o los brazos, con largas mangas, aunque hiciera mucho calor. No. Hoy no.

Puedo verla derrochando felicidad… y cansancio, porque llevaba consigo unas grandes maletas. Ya no parecía triste, o como si se fuera a romper en cualquier momento, tampoco la veía tensa, como cuando iba con su pareja…

Bajó los últimos peldaños, miró, durante un momento hacia su edificio, y se alejó con grandes pasos que derrochaban seguridad, y algo más… libertad.

Si no fuera un simple muro, me hubiera acercado a ella, solo para preguntar el porqué de ese cambio tan maravilloso.

Aurora Borreguero Martinez 4ºB

28

Despertando de un mal sueño

Desperté en medio de un bosque, con muchos árboles a mi alrededor. La escena era siniestra… ¿Queréis saber cómo he llegado hasta aquí?

Todo comenzó el primer día de instituto. Estaba muy nerviosa porque por fin empezaba la ESO y cuando entramos a clase, vi a un chico que me gustó. Era alto, con el pelo castaño, los ojos azules y parecía muy simpático. A los pocos días nos hicimos amigos y más tarde comenzamos a salir. Poco a poco se fue transformando, ya no me parecía tan simpático, me decía como tenía que vestir, con que amigas debía juntarme, a quien podía aceptar en mi instagram… Cuando al fin yo no quise seguir así le dije que quería dejarlo, pero él no lo aceptaba, corrió tras de mí, hasta un bosque…y ahí me di cuenta que debía despertar de aquella pesadilla.

Rafael Rivero Castillo (1ºD)

(La violencia no sólo es de mayores)

29

Fénix

Dice la leyenda,que cuando un Fénix muere, es capaz de renacer de sus propias cenizas, volviendo más fuerte y poderoso. Ana es una mujer Fénix. Ana volvió a renacer de ella misma cuando casi muere. Ana vivió 11 años bajo palizas,gritos e insultos , haciéndole débil. Pero un día, cuál Fénix, voló alto. Muy alto. Tan alto hasta que esa violencia se esfumó. Desde ese instante, Ana lucha por liberar a todas las mujeres Fénix que viven en jaulas oscuras y frías. Ana no parará hasta que todas las Fénix, rompa sus grilletes y alcen sus vuelos como ella hizo.

Álex Molina Pérez, 4ºD

 

30

Eran las 3:00 de la madrugada cuando me despertó el timbre de la puerta .

Aturdida , salí de la cama intentando hacer el mínimo ruido posible y me acerque a la mirilla. No veía nada al otro lado de la puerta pero pisé un papel en el suelo . Mi mente se negaba a aceptar que me había encontrado , pero ese olor que desprendía el sobre hizo que mi corazón rompiera el silencio de la noche . Supe enseguida que mi pesadilla volvía a empezar de nuevo con aquel HOLA CARIÑO.

Caí desplomada al suelo…

Andrea Gutiérrez Ciobanu 1º ESO D

31

Soplemos valientes

Mi amiga me dijo que la selva la miraba con deseo, que le había prometido buena vida, que la iba a tratar muy bien, que no se iba a arrepentir y se adentró antes de que me diese cuenta.

La frondosidad hacia que penetrara más y más… y menos la veía yo. Él era más rápido y listo, pero nunca dejé de perseguir a mi compañera.

Ella corría o.. ¿Se la llevaban a la fuerza?. Se sentía comoda… antes de caer por el precipicio.

Cuando por fin la encontré, estaba rota, con grandes heridas que le había hecho la selva, pero ella insistía en que fue su culpa.

Solo me dijo que queria tener otra vez su voz, y yo solo le pedí que se cogiera a mi alas para recomponer todo el daño. Y juntas aprendimos a volar hasta convertirnos en un viento valiente, para poder despertar a cientos de vientos formando un huracán que tumbe a todas aquellas selvas.

Mª José Butgardón 4ºESO D

Microrrelatos contra la violencia machista (VI)

27

La vi salir del portal de enfrente como todos los días, pero hoy lucía diferente. Hoy no escondía los ojos detrás de unas oscuras gafas de sol, o los brazos, con largas mangas, aunque hiciera mucho calor. No. Hoy no.

Puedo verla derrochando felicidad… y cansancio, porque llevaba consigo unas grandes maletas. Ya no parecía triste, o como si se fuera a romper en cualquier momento, tampoco la veía tensa, como cuando iba con su pareja…

Bajó los últimos peldaños, miró, durante un momento hacia su edificio, y se alejó con grandes pasos que derrochaban seguridad, y algo más… libertad.

Si no fuera un simple muro, me hubiera acercado a ella, solo para preguntar el porqué de ese cambio tan maravilloso.

Aurora Borreguero Martinez 4ºB

28

Despertando de un mal sueño

Desperté en medio de un bosque, con muchos árboles a mi alrededor. La escena era siniestra… ¿Queréis saber cómo he llegado hasta aquí?

Todo comenzó el primer día de instituto. Estaba muy nerviosa porque por fin empezaba la ESO y cuando entramos a clase, vi a un chico que me gustó. Era alto, con el pelo castaño, los ojos azules y parecía muy simpático. A los pocos días nos hicimos amigos y más tarde comenzamos a salir. Poco a poco se fue transformando, ya no me parecía tan simpático, me decía como tenía que vestir, con que amigas debía juntarme, a quien podía aceptar en mi instagram… Cuando al fin yo no quise seguir así le dije que quería dejarlo, pero él no lo aceptaba, corrió tras de mí, hasta un bosque…y ahí me di cuenta que debía despertar de aquella pesadilla.

Rafael Rivero Castillo (1ºD)

(La violencia no sólo es de mayores)

29

Fénix

Dice la leyenda,que cuando un Fénix muere, es capaz de renacer de sus propias cenizas, volviendo más fuerte y poderoso. Ana es una mujer Fénix. Ana volvió a renacer de ella misma cuando casi muere. Ana vivió 11 años bajo palizas,gritos e insultos , haciéndole débil. Pero un día, cuál Fénix, voló alto. Muy alto. Tan alto hasta que esa violencia se esfumó. Desde ese instante, Ana lucha por liberar a todas las mujeres Fénix que viven en jaulas oscuras y frías. Ana no parará hasta que todas las Fénix, rompa sus grilletes y alcen sus vuelos como ella hizo.

Álex Molina Pérez, 4ºD

30

Eran las 3:00 de la madrugada cuando me despertó el timbre de la puerta .

Aturdida , salí de la cama intentando hacer el mínimo ruido posible y me acerque a la mirilla. No veía nada al otro lado de la puerta pero pisé un papel en el suelo . Mi mente se negaba a aceptar que me había encontrado , pero ese olor que desprendía el sobre hizo que mi corazón rompiera el silencio de la noche . Supe enseguida que mi pesadilla volvía a empezar de nuevo con aquel HOLA CARIÑO.

Caí desplomada al suelo…

Andrea Gutiérrez Ciobanu 1º ESO D

 

Microrrelatos contra la violencia machista (V)

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Que nadie te ponga barreras

Como cada fin de semana, Claudia se dispone a afrontar nuevos retos.

¡Vete a fregar! ¡No sirves para nada! ¡Ya ha tenido que venir una mujer a pitar el partido! ¡Marimacho!…

Claudia, de 17 años de edad, lleva trabajando tres años como árbitra de fútbol. Tiene uno de los trabajos más complicados psicológicamente.

Un domingo de febrero por la mañana se disponía a pitar uno de los partidos más difíciles de la temporada. Eran equipos de dos pueblos cercanos y existía mucha rivalidad entre ellos.

Uno de los jugadores, a los quince minutos del comienzo, se dirigió a pegarle y tuvo que ser sujetado por sus compañeros. Claudia se dio un buen susto.

No obstante ella es valiente y le gusta lo que hace, por este motivo, todos los fines de semana, Claudia sale al verde a hacer lo que más le gusta, el fútbol.

Claudia Sofía Molino Ruiz

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Hoy no importaban mis datos. Nunca fueron necesarios, hasta bajarme de aquel autobús, cansada de tanto trabajar. A los pocos segundos o minutos, no lo recuerdo bien, lo sentí encima de mí rasgándome las ropas y ladrándome palabrotas. Volví a perder la noción del tiempo, y cuando logré abrir los ojos, la luz blanca bloqueaba mi mirada. Respiré tranquila al saber que estaba a salvo, y fue cuando me preguntaron por mis datos. Les conté a la guardia civil y al personal médico lo ocurrido. Aprendí y decidí, aun cuando la depresión intentaba ganarme mi estado mental, que no debía quedarme callada, tenía que gritar: ¡Nooooo más violencia!

Salah Aftouh 1º Bachillerato C

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La dulce niña y el niño valiente

Compórtate como una señorita, llora y te desahogas, no te sientes así, que eso es de hombre.

No llores, machote, que eso es de chicas, gritas como una niña…

Y así, comenzamos a crear a las futuras mujeres sumisas y a sus maltratadores.

María Menacho Fernández

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En cuanto volvió a abrir los ojos se encontraba en su deseada habitación, en su hogar y en frente de él, ese maldito espejo de la tienda de antigüedades,  que le transportó a esa extraña dimensión, de la que añoraba los buenos momentos vividos con John y los demás. Pero Jimmy notaba algo diferente, ¡el espejo se había resquebrajado! por esto perdió todas sus capacidades, menos la de poder reflejar. Jimmy, con un suspiro de alivio, fue hacia la puerta de su cuarto y comprobó con estupor que las letras del póster de la puerta estaban del revés; seguía dentro del espejo.

José Manuel Zubeldia Gutiérrez 1ªBach  B

25

Las tijeras

Era sólo por amor, sólo porque lo quería, demasiado. Córtalo de raíz, siempre me decían, escuchando con oídos taponados con amor.

Tan sólo un bastoncillo de la caja me ayudó, tan sólo una gota de betadine, tan sólo una noticia, casi convertida en diaria, de una como yo que ya no está; me sirvió para poder coger las tijeras de podar , para quitarme las malas hierbas de encima

Esas tijeras dan vida, o te la salvan, pero no todas llegan a cogerlas a tiempo.

Paula Morillas Maroto 1ºBACH B

26

Mi sueño:El día amaneció triste y oscuro…pero eso no será un problema: Tengo la certeza de que con mi constancia,lo lograré,esto acabará; La Mirada: Siempre se dijo que son el reflejo del alma. Esconden toda la verdad sobre el ser. Cuánta vida pueden reflejar…pero a su vez, cuánta maldad;La felicidad: Todos buscamos esa chispa diaria que nos haga brillar y suspirar para decir: vale la pena intentarlo. Luego, la vida te demuestra que son sólo segundos en una inmensidad.

Sergio Adán

27

El callejón

Ya han pasado dos años desde que no ve, ni tiene contacto con su ex-novio.

Lo había pasado muy mal, aunque ahora disfruta de la vida.

Todo empezó cuando de la nada, su novio le dio una bofetada mientras hablaban, ella se sorprendió tanto que lo dejó, y todo quedó ahí.

Pero un mes después, ella iba con prisa hacia la universidad y alguien llamó su atención, era él, la agarró bruscamente la llevó a un callejón y abusó de ella. Aún sigue sin saber porqué lo hizo.

AINHOA VELÁZQUEZ ARQUELLADAS 1ºB

Microrrelatos contra la violencia machista (IV)

16

Un día como otro

Es un día como otro, son las ocho y estoy de regreso a mi casa.

Todo va bien, como siempre, hasta que siento una sombra detrás de mí, cada vez más cerca.

Alguien me toca el hombro con fuerza haciendo que pare.

Presiento algo y no es bueno, y así es.

Son las once y ahí estoy, sintiendo como algo en mí se apaga.

Chica de dieciséis años violada y asesinada en Ogíjares”.

Aparece en las noticias, soy yo.

Lástima no poder contar a mi familia que lo intenté todo para escapar de aquel infierno.

Celeste Pérez Olmedo

17

Otro día más

Íbamos paseando cogidos de la mano como solíamos hacer siempre. Me sentía tan bien cuando me miraba sonriendo y me decía cuanto me quería y lo guapa que estaba con ese vestido azul…

De repente me despertó el sonido de la puerta. Era él, y otro día más estaba borracho. Me tapé lo más rápido que pude con las sábanas y con la esperanza de que no me viera ni escuchara, pero cada vez, escuchaba sus pasos más cerca. El pánico se apoderaba otra vez de mi cuerpo.

Lucía Rivas González 1ºBTO B

18

Verdad

¿Tú puedes decir que me amas?

Pero si por culpa tuya lloro lágrimas rojas todos los días.

¿Y tú me amas?, no sé.

Pero quiero decirte que este ojo morado,

no te mira como antes.

Jairo Gil Ros

19

Vuestra vida, desde que te conoció, nunca más fue suya. En el suelo, estaba caída… Un nuevo caso ha tenido lugar en esta avenida.

El juró y nunca cumplió. Ella habló y no regresó.

Ana Segovia Vega 1º Bach B

20

Voluntad

  • ¡No quiero volver a verte con ese maldito chico nunca!

  • Pero… ¡que es mi amigo!, ¿qué te pasa con él?

  • ¡Te ha dado un beso en la mejilla y tú se lo has devuelto! ¡Como te vuelva a ver con él te vas a arrepentir muchísimo!

  • ¿Quién te crees tú amenazándome de esta forma?

  • Yo solo te estoy protegiendo, cariño.

  • ¿Tú? ¿Protegiéndome? Estás muy equivocado, siempre quieres que esté solamente contigo y con nadie más, aparte de que no paras de cotillear mi móvil y espiándome por donde vaya.

  • Pero…

  • No digas una palabra más, ¡basta de manipulaciones o terminamos!

  • Daniel Martín Peralta 1º Bach D

Microrrelatos contra la violencia machista (III)

11

Solo para mí

Serás sólo para mí”, me dijo Javier un día de primavera, en ese momento mi corazón se hinchó de alegría e ilusión, pero lo que no sabía era que esa frase era un presentimiento de lo que me esperaba en el futuro.

Hoy es el primer día de instituto, y en medio del recreo, rodeada de gente, me siento sola, él se encargó de ello y me aisló del mundo.

Ruth una compañera se acerca y me anima a unirme a su grupo, mis lágrimas brotan, y a cada lágrima que cae, soy consciente de que ya no puedo seguir así.

MARÍA RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ 1º BACHILLERATO- GRUPO B

12

Había olvidado esta sensación, respirar aire puro sin tener que acumularlo en la recámara, por si no lo volvía a capturar jamás. Es como cuando te sitúas en medio de una pradera sin horizontes, pudiendo correr kilómetros y kilómetros, siendo libre.

Pero dura poco, las heridas aún tardan en curar, creía que una vez fuera de su punto de mira, todo sería crecer y avanzar. Eso creía, sigo viéndome borrosa cada vez que me miro en el reflejo del mar. Siento que cada ola arranca todo de mí, para devolvérmelo camuflado en una realidad sin tapujos, mostrando la desnudez impura de mi cuerpo.

Porque a veces, la bestia acaba formando parte de nosotras.

Lucía Fructuoso Tébar 2º Bachillerato C

13

Y tras dos años de juicios por fin puedo respirar tranquila, ya se acabaron las amenazas y las órdenes de alejamiento, ya se acabó una vida para dar paso a una mejor y con mas valentía. Se acabó el estar callada. Me toca poder disfrutar de nuevo junto a personas y no monstruos, me toca ser yo misma.

Alejandro Polo

14

El frío de un silencio

Un nuevo día comenzó para Aitana, un día lleno de alegría y resplandor. Esa mañana tenía algo diferente que cambió su ánimo, su hijo Jack se despertó llorando, angustioso, su mirada transmitía miedo, fue cuando se dio cuenta que su marido no llegó a casa esa noche , pocos minutos después un silencio espeso atrapó su alma, ella temía lo peor, sabía lo que pocos segundos después ocurriría, llegó Alex su marido, y sí, llegó tomado, todo se volvió muy callado, Jack no lloraba, no se oía nada, un frío silencio se apoderó de aquella casa.

Alicia Peláez González 1º Bach

15

Él me quiere.

Él me quiere, si no le gusta que vaya con mis amigas, es porque son una mala influencia para mí.

Él me quiere, no se le puede culpar de que haya dejado mi carrera, simplemente no valgo para estudiar y me lo hizo ver.

Él me quiere, es normal que tenga las claves de mi móvil y mire mis mensajes porque hay muchos peligros en las redes sociales y quiere protegerme.

Él me quiere, lo sé porque como decía mi abuela: “quien bien te quiere te hará llorar.”

Él me quiere. Necesito que me quiera porque desde hace tiempo… no me quiero yo.

Diana Pérez Almagro, 1°Bach B